Me llamo Federico y soy el responsable del albergue A Casa de Carmen.
Durante mucho tiempo estuve buscando mi lugar.
Trabajé durante años en algo que no sentía como mío, seguí un camino que no me pertenecía del todo. En un momento dado comprendí que esa no era mi dirección y que necesitaba cambiar, aunque todavía no supiera hacia dónde ir.
Entonces hice el Camino de Santiago.
Fue una experiencia fuera de mi zona de confort, un tiempo de cansancio, silencio y preguntas. Y fue precisamente allí donde entendí que el Camino podía ser, de alguna manera, mi verdadera senda.
Dejé mi trabajo y empecé a buscar un lugar donde pudiera sentirme en casa.
Hoy, con el paso del tiempo y a cierta distancia de Italia, reabrimos A Casa de Carmen para una nueva temporada, en este rincón verde de Galicia, rodeado de naturaleza y calma. Escribo estas líneas porque me gustaría compartir con vosotros un lugar que, como peregrino, me hace sentir en casa.